Gestión Financiera

Vasos comunicantes en nuestros negocios

Cocktail

Ganar en todos los negocios que hagamos es importante pero muy dificil, lo realmente y posible es ganar en el resultado global.

¿Qué es mejor tener diez negocios y que nueve de estos sean rentables y uno de pérdidas, o bien que de estos diez nueve den pérdidas y uno sea rentable? Obviamente la respuesta es múltiple y tiene distintos ángulos de visión, veamos algunos de ellos.

Obviamente la respuesta que pudiera parecer más apropiada es aquella respuesta que diga que ninguna de las dos opciones anteriores es la mejor, sino que la mejor de las opciones es aquella que bien siendo uno o diez negocios, todos ellos sean rentables, pero como ello es una quimera aunque sea bien cierto, analicemos otros escenarios.

La realidad, es que si ofrecemos múltiples productos o servicios, es difícil por no decir imposible que todos ellos nos sean rentables de la misma forma, es más que probable que algunos de ellos nos resulten deficitarios, ¿Nos convienen? ¿Qué hacer con ellos?

De entrada bien pudiera parecer que cualquier segmento de nuestro negocio que económicamente no nos sea rentable hemos de aniquilarlo de raíz, y a priori y en muchos casos así es, pero en otros casos nos puede interesar mantenerlo en cartera por imagen, para completar nuestro catálogo de servicios o por otros motivos, pero en estos casos no debe suponernos un excesivo lastre.

En los casos mencionados anteriormente lo ideal es intentar lógicamente que el sujeto deficitario deje de ser deficitario y pase a dar beneficios, pero si ello nos resulta imposible hemos de intentar minimizar su impacto negativo.

A fin de cuentas lo que realmente cuenta e importa es la cuenta de resultados final de cualquier negocio, y en consecuencia nuestro objetivo debe de ser llegar a esa cifra de rentabilidad general, para ello podemos utilizar todos los cartuchos de un producto o repartir los cartuchos como hemos visto, pero cuando uno de esos cartuchos no tiene pólvora lo hemos de alimentar con cartuchos de otro, pero siempre con la cifra final en mente.

Y si la clave está en la cifra final, lo ideal entonces es lograrla como sea, por ello si manteniendo nuestra rentabilidad con los productos o servicios que nos dejan beneficios ya podemos lograr esa cifra bien que estará, pero de no poder ser así, aún nos quedara otro cartucho: que en parte nos financie las perdidas de esos productos o servicios el cliente.

Me explico, si vendiendo a 10 los productos con beneficio no llegamos al objetivo de rentabilidad general 100 por culpa de los productos o servicios con lastre, intentemos subir a 11 aquel producto o servicio rentable (y siempre y cuando ello no suponga un impacto negativo de ventas en el mercado, pues entonces aún perderíamos más que otra cosa), pues eso nos permitirá “financiar” de algún modo los productos o servicios deficitarios.

En definitiva, no siempre podremos evitar las pérdidas, pero si que, en algunos casos, podemos tomar medidas para que el impacto de las mismas quede reducido a la mínima expresión, o como mínimo que supongan un impacto menor en la cuenta de resultados final de la empresa.

Compartelo porfavor
Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

To Top