Cómo el apalancamiento financiero puede hacer que tus inversiones sean mucho más rentables

Economía y Empresa

Cuando se trata de inversiones, es bueno estar siempre a la búsqueda y captura de métodos que te permitan obtener las mayores rentabilidades.

Eso es obvio… si hay una forma con la que puedes obtener un mayor beneficio, ¿por qué ibas conformarte con otra que aporte menos a tu negocio? La economía de tu empresa es un tema muy importante, por lo que cualquier ayuda resulta bienvenida.

Pues bien, una de las técnicas más utilizadas en este mundillo es el apalancamiento financiero. ¿No sabes a qué nos referimos? Desde luego no a que te apalanques en el sofá de tu casa. 😉

Si quieres saber en qué consiste, todas sus ventajas, inconvenientes y demás aspectos asociados a él, solo tienes que leerte el post de hoy.

Y por nosotros no hay problema, puedes leerlo apalancado donde quieras. 😉

 

¿Qué es el apalancamiento financiero?

Al igual que hacemos en la mayoría de ocasiones, empezamos la explicación con una definición ajena. En este caso, hemos optado por la de la Economipedia:

El apalancamiento financiero consiste en utilizar algún mecanismo (como una deuda) para aumentar la cantidad de dinero que podemos destinar a una inversión.

Es una descripción bastante precisa pero, para entender de verdad en qué consiste, vamos a darle una vuelta de tuerca más.

Lo primero en lo que hay que fijarse, es en la primera palabra. Apalancamiento proviene de “apalancar”, verbo que significa “mover algo con la ayuda de una palanca”.

Como es obvio, no se trata de que ganes más dinero utilizando una de estas herramientas. En este caso, cuando habla de palanca, se refiere a algo que te ayuda a rentabilizar más una inversión (de forma general, una deuda).

En resumen, podríamos definir el apalancamiento financiero como:

Un sistema para que tus inversiones generen mayor beneficio, basado en endeudarse.

No te preocupes si todavía no lo tienes claro del todo. Ahora te lo mostraremos con un ejemplo que entenderás a la perfección.

 

Ejemplo de apalancamiento financiero

Las definiciones y explicaciones están muy bien, pero nada mejor para que todo quede más claro que verlo en un caso “real”.

Imagina que vas a invertir en bolsa y que para ello, dispones de 10.000 euros. Buscas y encuentras unas acciones a 1 euro y depositas todo tu dinero en ellas.

Pasado un tiempo, tus acciones se revalorizan y pasan a costar 1,5 euros. Tú, como eres conservador y ya te parece un margen de beneficio suficiente, decides venderlas y ganar 5.000 euros, ¡no está nada mal!

Pero al cabo de un rato piensas, “¿y si hubiese pedido un crédito al banco y hubiese invertido más dinero?” Es decir, ¿y si te hubieses apalancado? Vamos a verlo.

Supongamos que a tus 10.000 euros, les sumas un crédito de 90.000 y en total, inviertes 100.000 euros. Si todo se hubiese repetido, ahora mismo tendrías acciones por valor de 150.000 euros.

Pero claro, ha esa cantidad tienes que restarle la deuda que tienes que pagar al banco más los intereses (que supongamos que serán 10.000 euros).

Sin olvidar claro tus 10.000 euros… ¿al final entonces qué te queda? Vamos a verlo.

150.000 menos 90.000 del préstamo, menos 10.000 de intereses, menos tus 10.000 de inversión hacen un total de 40.000 euros de beneficios.

Es decir que, a pesar de haber tenido que pedir dinero y pagar unos intereses, habrías multiplicado por 8 tus beneficios.

No suena nada mal, ¿verdad?

 

Ventajas e inconvenientes del apalancamiento financiero

Antes de que decidas “apalancar” tu negocio, déjanos que te contemos todo lo bueno y todo lo malo que tiene esta técnica.

 

Ventajas

  • La llave a dónde no llegas: si solo con el dinero que dispones tienes claro que no alcanzarás tus objetivos, pedir un préstamo puede ser la clave para lograrlos.
  • Mayor rentabilidad: ya lo has visto en el ejemplo que te hemos puesto más arriba.

 

Inconvenientes

No es oro todo lo que reluce y, como no podía ser de otra forma, esto no iba a ser menos. Como seguro que ya habrás pensado, aquí el gran problema se encuentra en que la inversión salga mal.

Volviendo al ejemplo de antes, si en vez de subir el valor de las acciones baja, la pérdida de dinero será mucho mayor.

Esto es algo que hay que tener siempre presente y por eso, hay que intentar que el nivel de apalancamiento financiero no sea muy alto.

 

¿Cómo puedes calcularlo?

Donde hay números, hay matemáticas. Y donde hay matemáticas, hay fórmulas.

Pero si eres de esas personas a las que no se les daba muy bien las matemáticas en el colegio, no te preocupes. Como verás con el siguiente ejemplo, es muy sencillo de calcular.

Cristina ha decidido lanzar su propio negocio, para el que ha necesitado 1.000 euros. Pero ella, como solo tenía ahorrado 400, ha decidido apalancar sus finanzas (con préstamos y otras opciones) para alcanzar la cifra que necesitaba.

Es decir, que del total (1.000 euros) suyos son 400. Entonces, se puede decir que su nivel de apalancamiento financiero es 4/10.

Esa es la diferencia que hay entre su dinero con el de sus inversores externos.

 

 

Tipos de apalancamiento financiero

Si ya de por si es un tema que puede resultar complejo, ahora que te vamos a hablar de los distintos tipos que existen, el tema se pone todavía peor.

No desesperes todavía, verás que son super sencillos de entender y que caen por su propio peso.

 

1. Apalancamiento financiero positivo

Este es el estado que tu negocio debe buscar a toda costa. ¿Por qué? Pues porque si tu apalancamiento financiero es positivo, significa que has ganado suficiente dinero para cubrir la deuda y, aún así, conseguir beneficio.

En resumen, la operación ha sido un éxito. Has cubierto los gastos y has sido capaz de conseguir un saldo positivo.

 

2. Apalancamiento financiero negativo

El extremo contrario del punto anterior.

Como te contábamos antes, puede darse el caso de que la inversión no salga como lo tienes planeado y acabes perdiendo dinero.

Es entonces cuando se habla de apalancamiento financiero negativo o, lo que es lo mismo, has perdido dinero con tu inversión.

 

3. Apalancamiento financiero neutro

Pero, ¿qué ocurre si, la inversión que realizas cubre justo tus gastos pero no llega a arrojar beneficios? Es lo que se conoce como apalancamiento financiero neutro.

Dentro de lo malo, no es lo peor que te puede pasar ya que en este caso, a pesar de no conseguir beneficios, por lo menos no perderás dinero.

Así que, si alguna vez tu negocio se encuentra en esta situación, piensa que has estado cerca de perder dinero así que, tan malo no es. 😉

 

¿Cómo controlar los niveles de apalancamiento financiero?

Ya conoces a la perfección todo lo relacionado con esta herramienta. Sabes en qué consiste, los tipos que hay y hasta cómo calcularlo… ¿qué te queda por aprender? Aún un último aspecto.

Porque como decían en un anuncio, la potencia sin control no sirve de nada. Y para que tú seas capaz de controlar todo el potencial del apalancamiento financiero, a continuación te vamos a enseñar cómo reducirlo o aumentar en función de lo que necesite tu negocio.

Porque, te volvemos a recordar y ya sabrás, es muy importante que lleves un control de este para que dé auténticos beneficios.

Recuerda tomar la decición en función del balance de tu negocio.

 

1. Conseguir que aumente

El que no arriesga no gana. Cierto es que, cuando se trata del capital de tu negocio, ser precavido no está de más.

Pero como tampoco tiene sentido arriesgar para poco beneficio, en caso de que creas que no te has “apalancado” lo suficiente, puedes tomar varias medidas para hacer que crezca:

  • Haz tu empresa más grande: comprado más activos con otros préstamos.
  • Apaláncate más: si quieres conservar el tamaño de tu negocio, adquiere más deudas y así subirás el nivel.

Pero no lo olvides, ¡hazlo con cuidado!

 

2. Conseguir que disminuya

En la otra cara de la moneda, está la situación de haberse “apalancado” demasiado que, como ya hemos visto, si todo sale bien te generará grandes beneficios.

Pero como salga mal… las pérdidas se dispararán.

Si ves que te has “colado” y quieres reducir el nivel, puedes optar por estas dos opciones:

  • Reduce el tamaño de tu empresa: mucho ojo con esta opción ya que mal llevada, puede suponer un fracaso.
  • Ampliación de capital: que los socios aporten dinero suele ser la primera opción ante dificultades económicas.

Como ves, se trata de dos medidas que cualquier negocio quiere evitar a toda costa. Por eso, aunque seamos pesados, volvemos a insistir en la importancia que tienes que controles el nivel de apalancamiento.

 

Apalancamiento financiero, ángel o demonio… todo depende de ti

Como has visto, el apalancamiento financiero puede ser esa herramienta que haga despegar tu negocio y la vez, la responsable de tirar por la borda todo el trabajo que hayas hecho.

Por eso, insistimos por última vez en que te lo pienses muy bien y que tengas definido un plan b por si, al final, no sale como querías.

¡Aunque tampoco queremos meterte el miedo en el cuerpo! Como has visto en el ejemplo, si lo haces de forma correcta, los beneficios se multiplican de manera increíble.

Entonces, ¿qué vas ha hacer? Cuéntanoslo en los comentarios.

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