¿Cómo producir ideas?

idea
Publicidad

Las ideas no hay que buscarlas, las ideas aparecen súbitamente. Para James Webb Young, la producción de ideas es un proceso igualmente comparable con la producción de coches, es decir, la producción de ideas es también el fruto de una cadena de montaje.

Una idea no es ni más ni menos que “una nueva combinación de elementos viejos”. Y todo esto depende, en gran medida, del talento para encontrar relaciones.

James nos muestra un método a través del cual podemos producir ideas. Este método se desarrolla a través de cinco etapas o pasos.

Todas las fases son igual de importantes, por ello no debemos descuidar ninguna.

Lo primero que debemos hacer es recoger información. Información tanto de aquellos materiales específicos que se refieren a nuestro problema inmediato, como de aquellos otros que proceden de nuestros conocimientos generales. Se debe pues, recoger materiales de dos clases: Específicos (se relacionan con el producto y el público a quién nos dirigimos) y Generales (fruto de los conocimientos que la persona posee). Por ello, aquel que quiera dedicarse al mundo de la creatividad o la publicidad, debe ser una persona muy observadora que se interese por todo lo que hay y por todo lo que ocurre a su alrededor. Debe tener una amplia cultura y saber un poquito de todo.

Cuantos más elementos almacenemos en nuestra mente, más aumentarán las oportunidades de producir nuevas y relevantes combinaciones.

El segundo paso que debemos realizar es manipular todos esos materiales anteriores (tanto específicos como generales) en nuestra mente. Debemos tomar todo aquellos materiales que hemos reunido de la primera fase y mirarlos de maneras diferentes, volviéndolo de uno y otro lado. Así hasta que encontremos como encajan unos datos con otros. Queremos que todas las cosas converjan en una combinación perfecta.

En esta fase pueden que surjan ideas, si eso ocurre, debes anotar esas ideas por escrito, pues se trata de vagos anticipos de la verdadera idea que está por llegar.

En esta fase, no debemos cansarnos demasiado pronto. Cuando llegas al punto en el que todo en tu mente está echo un lío, es entonces cuando habréis pasado esta segunda fase y ya estaréis preparados para la tercera.

El tercer paso de la fase consiste en incubar lo que ya tenemos, es decir, olvidarnos por un momento de lo que estábamos haciendo, dejando así trabajar a nuestra mente inconsciente.

En esta etapa no haremos ningún esfuerzo. Abandonaremos el tema y nos olvidaremos del problema lo más rápido que podamos. Queremos con esto que nuestro consciente descanse mientras el inconsciente continúa trabajando. Estamos en la etapa de la digestión. Debemos dejar que marche sola, a la vez que estimulamos la secreción de jugos gástricos, es decir, debemos abandonar el problema y olvidarnos haciendo otra cosa que estimule nuestra imaginación.

La cuarta fase es en la que surge la tan esperada “Idea”. Ahora la idea surgirá en cualquier parte y en cualquier momento. La idea aparecerá cuando menos lo esperemos. Esta es la forma en la que surgen las ideas.

Por último, en la última fase desarrollaremos y configuraremos esa idea para su utilización práctica. Ahora debemos de trasplantar nuestra pequeña idea, al mundo de la realidad. Esa una de las etapas más difíciles. Requiera una gran cantidad de paciencia, pues debemos conseguir que las ideas se adapten a las condiciones precisas, o  alas exigencias prácticas, bajo las cuales tienen que operar. Debemos someter nuestra idea a las críticas de los demás, así pondrán encima de la mesa posibilidades que nosotros habíamos pasado por alto.

 

To Top