Dinámicas de motivación en el trabajo

Como trabajar en equipo motivacion
Liderazgo

Las dinámicas de motivación son una buena forma de aumentar la motivación, la automotivación y la motivación en el trabajo, lo que supone un mejor estar dentro de la empresa y un mayor rendimiento laboral. Son dinámicas muy interesantes que se pueden realizar para reforzar la motivación laboral de los trabajadores y que, sin embargo, no realizan muchas empresas.

Una dinámica de presentación interesante puede ser esta que se haga con 30 personas en un espacio determinado o salón. Una opción puede ser que las personas se colocan en un círculo, cada uno de ellos en silencio mira a los demás y elige a la persona que menos conoce para una entrevista. Estas personas hablarán durante 10 minutos sobre cuestiones que permitan conocerse. Después, vuelven al círculo y comentan lo que se descubrió de la otra persona y los sentimientos con respecto a esto. Una variante puede ser realizar esto con tarjetas que se reparten con los nombres de integrantes del grupo.

Otra dinámica consiste en poner un lazo de un lado al otro del espacio o salón, el lazo debe llegar a la altura de los hombros de la persona más alta o incluso más. Se deben crear dos grupos entre los participantes, se coloca un grupo a un lado del lazo y el otro al lado contrario.

Se tiene que hacer que cada uno de los miembros del grupo pasen al otro lado del lazo pero uno a uno, todos por encima del lazo y sin pisar la ralla marcada. Existe media hora para que todos los integrantes del grupo pasen al otro lado. Gana el grupo que pase antes o que tenga mayor número de integrantes en el otro lado, y toda la dinámica debe hacerse en silencio. Es una dinámica de motivación, de trabajo en grupo y de conocimiento del grupo del que se pueden sacar muchas conclusiones.

Una buena dinámica de motivación consiste en escribir en un papel diez cosas buenas que aporta la empresa o algún aspecto de su trabajo que alegran al trabajador. De esta manera, se fomentan los recuerdos motivadores más que otros. Esta dinámica se puede hacer de forma individual o en grupo.

Se crea un grupo en el que cada miembro debe escribir el nombre de una de las personas del grupo, y a su lado se pone una cualidad que caracteriza a esta persona, se va pasando entre las personas y se va añadiendo una cualidad en cada sobre. Para que no se repitan nombres se pueden crear sobres vacíos con el nombre de cada persona. Esta dinámica va a mostrar a las personas lo bueno que tienen, aunque también se pueden conocer aspectos negativos, que también ayudarán a mejorar. Se puede realizar un cuestionario sobre las demás personas del grupo, y leer en alto estos cuestionarios.

Se crea un círculo  y uno de los participantes queda en el centro y dice “Traigo una carta para todos los que tengan… una característica determinada o algo en concreto”. Los que cumplen esto se cambian de sitio, el que quede sin sitio va al centro y vuelve a decir la frase. Y así se promueve la dinámica que permitirá conocer al grupo.

Otro ejercicio consiste en que las personas hablarán con otra persona que se encuentre cerca unos minutos. Pasado ese tiempo, le dice a los compañeros si notaron alguna acción de comunicación no verbal. Después de haber hecho esto, las personas tienen que volver a hablar normalmente pero intentando evitar esas acciones. Después se discute acerca de lo sucedido en grupo.

Otra dinámica consiste en crear una obra de teatro de diez actos, hay que seleccionar el nombre, tema central y tramas. Cada persona debe elegir el papel que considera se adecúa más a su personalidad. El que dirige el grupo debe dividir al azar los participantes en esos 10 actos y pide que desarrollen de forma individual el guión de su personaje. Se deben reunir después e iniciar la obra, en que cada participante debe seguir su guión intentando adaptarse al de los demás. Una vez finalizado, se debe discutir acerca de cómo se sintió cada persona con sus papeles y su propio yo.

Otra dinámica consiste en que cada persona escriba tres de sus limitaciones o faltas o puntos débiles, de manera que no se puedan reconocer. Se recogen las tarjetas y se vuelven a distribuir. Cada persona leerá los puntos débiles de la tarjeta asignada como si fueran suyas, incluso exagerando y explicando, señalando los problemas que le suponen y por qué considera que debe corregirlas. El objetivo es ver que estos puntos débiles no son tan graves como podría parecer.

Estos son sólo alguno de los ejercicios y dinámicas para la motivación en la empresa, aunque existen muchas opciones en cada una de las empresas, tanto para la propia motivación como el trabajo en equipo y otras necesidades existentes en la empresa, aunque la motivación no sólo pasa por dinámicas en grupo.

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