El embargo de bienes de la empresa o profesional

Economía y Empresa

Puede suceder la ocasión, y nadie lo quiere, que la empresa o autónomo tenga que enfrentarse a la situación de que se embargue sus propiedades por deudas a las que no puede hacer frente. Antes de que esto suceda, hay que intentar conseguir no llegar a ello para evitar esta situación tan delicada, pero en ocasiones no es posible.

Los embargos pueden ser administrativos o judiciales. Los administrativos pueden ser realizados por cualquier ente público tras el plazo de pago de forma voluntaria en que se empieza la vía ejecutiva en que además de la deuda se aplica recargo de apremio, intereses de demora y costas del procedimiento. Antes de llegar a esto, es importante saber que las deudas se pueden aplazar, así que se debe intentar conseguir un aplazamiento de la deuda. Si son judiciales, puede pedirlo cualquiera que cuente con un título ejecutivo por un juicio que ha perdido la empresa o profesional.

A la hora de ejecutar el embargo, se tendrán en cuenta antes los bienes que se pueden vender con más facilidad y tengan menos valor para el ejecutado. Además, existe una clasificación de bienes que se deben embargar antes y los que son inembargables.

Los bienes se embargarán por este orden:

  • Dinero o cuentas corrientes de cualquier tipo
  • Créditos, títulos, derechos a corto plazo, valores o instrumentos financieros que se admitan en el mercado secundario oficial de valores
  • Rentas en dinero, intereses y frutos de cualquier tipo
  • Bienes muebles o emolientes, títulos, valores o acciones no admitidos a cotización oficial y participaciones sociales
  • Bienes inmuebles
  • Sueldos, pensiones, salarios o ingresos de actividades profesionales y mercantiles autónomas, siempre que no sean inferiores al salario mínimo
  • Incluso se puede decretar el embargo de la empresa si todo esto no es suficiente o es preferible

Los bienes inembargables son:

  • Mobiliario y menaje de casa, ropas de ejecutado y familia, siempre que no sean superfluos.
  • Alimentos, combustible y aquellos que sean necesarios para su subsistencia
  • Libros e instrumentos que se necesitan para el ejercicio de la profesión, oficio o arte en que se trabaje
  • Bienes sacros y de culto a religiones registradas legalmente

Si hablamos de sueldos o pensiones se embargará:

  • Más allá del salario mínimo interprofesional y hasta su doble, el 30%
  • Hasta 3 veces el salario mínimo interprofesional, el 50%
  • Hasta 4 veces el salario mínimo, el 60%
  • Hasta 5 veces el salario mínimo, el 75%
  • Cualquiera que exceda el último valor, el 90%

Si hay familiares que acreditar, se puede reducir entre el 10 y el 15%

Los bienes de la empresa serán embargados en función de la deuda y subastados al precio marcado. En caso de empresa hay responsabilidad limitada al capital social aportado inicialmente, pero si se es autónomo el problema puede ser mayor ya que puede ir sobre cualquier bien tanto empresarial como personal, teniendo en cuenta los aspectos indicados anteriormente.

A la hora de presentarse a un embargo, es importante contar al lado con una persona que tenga los conocimientos suficientes para el proceso. Se recomienda contar con un abogado o gestor de confianza.

Ya que el embargo es la última situación, hay que intentar considerar antes otras mirando cuál es la raíz del problema para actuar contra ella. Si se pueden aplazar las deudas hay que renegociar las condiciones intentando conseguir, si hay muchas personas que no han pagado y por eso surgen deudas propias hay que intentar cobrar aquello que deben, y cualquiera que sea la situación debe estudiarse a fondo para intentar solventarla.

 

To Top