Guía para conseguir unas finanzas personales que solo te aporten beneficios

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Economía y Empresa

¿Por más que lo intentas, no consigues que tu cuenta del banco crezca? O peor aún, ¿estás perdiendo el dinero que tanto te cuesta ganar y no sabes por qué? Eso es porque no controlas tus finanzas personales.

Si este es tu caso, no te preocupes porque hemos preparado un post en el que te contamos qué estás haciendo mal y cómo puedes darle la vuelta a la situación.

¡Acuérdate de nosotros cuando te salgan los billetes de los bolsillos! 😉

 

¿Qué son las finanzas personales?

Puede que estés pensando que vaya pregunta más tonta… que las finanzas personales son todo lo relacionado con tu dinero. Como definición no es mala, muy simple, pero no podemos decir que sea incorrecta.

Pero por buscar otra más completa, veamos cómo la define la Wikipedia:

Las finanzas personales son la gestión financiera que requiere un individuo o unidad familiar para presupuestar, ahorrar y gastar sus recursos monetarios a través del tiempo, teniendo en cuenta los riesgos financieros y los acontecimientos futuros de su vida.

¡Esto ya es otra cosa! Aquí ya empiezan a aparecer conceptos muy interesantes como:

  • Presupuestar.
  • Ahorrar.
  • Gastar recursos.
  • Riesgos financieros.
  • Acontecimientos futuros.

Así que, juntando toda la información que hemos recopilado hasta ahora, podemos crear nuestra propia definición de finanzas personales:

Las finanzas personales son todas las estrategias que puede usar una persona a la hora de gestionar de la manera más eficaz sus recursos económicos.

Como es posible que te parezca que no necesitas controlar tus finanzas o que no lo veas muy importante, te explicamos ahora los 5 errores que puedes estar cometiendo en la gestión de tu dinero. A ver si cambias de idea. 😉

 

Los 5 errores que están matando tus finanzas personales

Ahora te toca ser sincero contigo mismo, porque si te sientes identificado con alguna de estas situaciones, lo más probable es que necesites poner en orden tus cuentas.

 

1. Gastas más de lo que ganas

Resulta tan obvio que casi nos da vergüenza decírtelo; pero, a la vez es tan importante, que no nos importa que nos digas eso de “gracias Capitán Obvio”. 😉

Si pretendes cambiar la dinámica de tus finanzas, lo primero que debes controlar es que los gastos nunca superen los ingresos. O dicho de otra manera, el balance general siempre debe ser positivo.

 

2. No ahorras

Esto es una consecuencia directa del punto anterior.

No sabemos si será por educación o por cualquier otro tema, pero hay mucha gente que, a pesar de que no gasta más de lo que gana, tampoco se preocupa en tener un “colchón” o red de seguridad financiera.

Eso de vivir el día a día está muy bien, pero es imposible saber qué ocurrirá mañana… imagínate que se te estropea la nevera de repente y no tienes nada dinero ahorrado. Te tocaría pedirlo prestado o solicitar un crédito, lo que implica meterte en pagar intereses.

O si quieres hacer una inversión, en vez de realizarla con tus ahorros, tendrás que recurrir a un apalancamiento financiero mayor.

 

3. Compras lo que no necesitas

Otro clásico de los tiempos que vivimos.

Hoy en día, gracias a Internet y al comercio exterior, tenemos a nuestra disposición un catálogo de productos y servicios mayor que nunca. Todo eso, unido a lo sencillo que resulta encontrar “gangas” en cualquier lado, nos lleva a comprar trastos que no utilizamos.

Haz tú mismo la prueba. Empieza a abrir cajones y armarios a ver si aparece algo que compraste porque era un chollo, pero que no utilizas desde hace tiempo. “Pero es que me salió muy barato” podrás decir.

Vale, pero por muy rebajado que tuviese el precio, si no lo utilizas es dinero que has tirado a la basura.

 

4. No llevas un control del dinero que ganas y gastas

¿Cómo dices? ¿Que te esfuerzas en que tus gastos no superen a los ingresos y no eres capaz de ahorrar? Pues algo se te está escapando.

La mejor manera para encontrar ese agujero por el que se escapa todo tu dinero, es que te pongas a revisar uno a uno todo los gastos que tienes. Puede que te hayan subido la cuota de algún servicio o que haya algún problema con un cobro y estés siendo penalizado…

Para evitar este tipo de problemas, es por lo que debes llevar un control de lo que entra y sale (casi como si fueses una aduana).

 

5. Olvidaste fijarte en la letra pequeña

¡Ay amigo! Cuántos quebraderos de cabeza podríamos ahorrarnos si antes de firmar cualquier documento, echásemos un vistazo a esa parte del contrato que casi parece que quieren esconder (solo parece, por supuesto).  😉

Como por ejemplo, esa estupenda promoción que cogiste porque ibas a pagar muy poco por tu conexión a Internet, pero no te fijaste en el asterisco (siempre hay uno) en el que se indicaba que solo era para los 3 primeros meses.

Eso, por poner un ejemplo.

 

Finanzas personales para dummies: 6 maneras de hacer que crezcan

Si finalmente te has identificado con alguno de los puntos anteriores, no te preocupes, es normal… ahora te vamos a dar algunos consejos para que empieces a revitalizar tus finanzas personales y lpuedas empezar a ahorrar.

 

1. Fórmate

No, no nos referimos a que estudies la carrera de Económicas. Pero no nos negarás que gracias a Internet, estar al día y obtener unos conocimientos mínimos sobre finanzas resulta más sencillo que nunca.

Puedes leer libros, blogs, escuchas podcasts… no te pedimos que te conviertas en un broker experto en bolsa, pero piensa que la información es poder y, cuanto más sepas, más difícil será que pierdas el control de tus finanzas.

 

2. Ponte un objetivo

Una de las mejores técnicas que existen para motivar es la de marcarse objetivos. Pueden ser por ejemplo:

  • Ahorrar para comprar un coche.
  • Conseguir saldar todas las deudas.
  • Poder disfrutar de unas buenas vacaciones.
  • Tener un red para imprevistos que puedan surgir.
  • Etc.

A la hora de fijarlos lo más importante es que sean realistas (al principio cuanto más sencillos mejor, ya habrá tiempo para ir a por otros más ambiciosos) y que supongan el menor riesgo posible.

 

3. Automatiza al máximo

El tiempo que dediques a mecanizar pagos, traspasos y demás aspectos relacionados con tus finanzas será un tiempo bien invertido. Piensa que, de esta manera, no habrá mes que se te olvide abonar los servicios que utilices (por ejemplo) y por lo tanto, la posibilidad de que te penalicen casi desaparece por completo.

Además, tendrás más tiempo libre que podrás invertir en lo que quieras, como el buscar otras maneras de conseguir mayores beneficios. 😉

 

4. Invierte fuera

Esto es lo que, en un lenguaje más llano, se conoce como “no poner todos los huevos en la misma cesta”. Es evidente que, para que tus finanzas (o las de tu negocio) crezcan, es indispensable que una parte importante de los beneficios que obtengas los reinviertas en él.

Pero mucho ojo con dedicarlos en exclusiva a un único aspecto.

¿Recuerdas uno de los puntos de los que hablaba la definición de la Wikipedia? En concreto el de “acontecimientos futuros”. Nunca se sabe si el mercado cambiará de un día para otro, lo que hoy te aporta beneficios puede que mañana deje de ser rentable.

Y si todos tus ingresos dependían de eso, te esperará una situación complicada.

 

5. Pon a la tecnología a trabajar para ti

Que es para lo que está a fin de cuentas.

Hoy en día, tienes a tu disposición múltiples apps para finanzas personales que harán que llevar el control de tus número sea mucho más sencillo. Te damos varias opciones:

  • Fintonic (la que para muchos es la mejor aplicación financiera que existe. De hecho, Google en 2015 la premió como tal).
  • Monefy.
  • iGasto.
  • MoneyWiz.
  • DollarBird.
  • Etc.

La principal función que cumplen estas apps es que te avisan cuando se produce un movimiento en tu cuenta, por qué ha ocurrido y demás aspectos relacionados con tu banco. De esta manera, tendrás un control total sobre ella y sabrás en qué se va tu dinero.

Perfectas para encontrar los “agujeros” que te comentábamos más arriba. 😉

 

6. Haz un presupuesto

Puede ser semanal, mensual o para el periodo que quieras… Lo importante es que lo hagas y te ciñas a él. ¿Por qué? Porque en ese documento dejarás plasmado cuánto puedes gastar en ese tiempo y cómo gestionar tus ingresos.

No tiene por qué ser algo muy complicado, puedes crear un excel para tus finanzas personales en el que pongas en qué gastarás el porcentaje de tus ganancias:

  • El 50% para invertir en tu empresa (o en ti mismo).
  • En torno al 20% para invertir “fuera de la cesta”.
  • Un 10% se irá a saldar deudas.
  • Y el 10% restante para ahorrar.

Por supuesto esto es solo un ejemplo de cómo puede ser tu presupuesto. La idea es que entiendas a qué nos referimos.

A partir de hoy, tus finanzas personales serán más fuertes que nunca

Llegó el final del post, pero no significa que hayamos acabado…. Ahora te toca a ti,

¿Qué tal llevas tus finanzas personales? ¿Conoces otro método para que sean exitosas? Como siempre te decimos, nos encantaría que compartieses tus conocimientos sobre este tema en los comentarios.

Y si no son conocimientos; pueden ser dudas, ideas… 😀

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