Implementación de la tecnología en la empresa, ¿inversión o gasto?

Hay determinados aparatos tecnológicos que resulta complicado cuantificar y darles un valor X para poder determinar si el beneficio y ganancias que nos va a aportar es bastante superior a lo que económicamente se va a pagar por determinada herramienta tecnológica, y por tanto considerar si nos es o no rentable.

Es decir, por ejemplo, si nosotros al cabo de una hora hacemos un solo par de zapatos, y comprando una máquina determinada lograré tener 10 pares cada hora, evidentemente que está bastante claro que el aumento de los beneficios es más que evidente, y por tanto la rentabilidad de la maquina que se ha adquirido para fabricar mayor número de zapatos. En este caso la decisión a tomar y la conclusión es bastante sencilla de sacar.

Pero existen otros muchos factores en el campo de los aparatos y máquinas tecnológicas en los que resultan más difícilmente evaluables y medibles las ganancias que nos aporta, y a los que no sabemos poner un precio. No sólo hablamos de los ordenadores de mesa, los ordenadores portales, los teléfonos móviles de empresa, las páginas web, los servidores, y en algunos casos de las tabletas utilizadas por nuestros empleados, también se hace referencia a otro tipo de aparatos como el uso de sillas giratorias y ergonómicas con ruedas en lugar de patas fijas, aire acondicionado, calefacción o emplear agenda electrónica en vez de papel, entre muchas otras posibilidades.

Y es que está claro que el uso de estas pequeñas cosas puede llegar a mejorar el rendimiento de nuestros trabajadores, pero no sería fácil llegar a cuantificar hasta que punto no sería rentable la compra de estos productos comparado con el coste que debe hacerse para implantarlo en la empresa.

Lo que debe tenerse muy claro es que el empleo de la tecnología por sí sola no va lograr que nuestra empresa obtenga unas ganancias sustanciosas y consiga el éxito que deseamos, pero evidentemente sí que nos ayudará y mucho a conseguir agilizar muchos de los procesos que desempeña nuestra empresa y lograr una mayor rentabilidad en los diversos modelos de negocio que sin la ayuda de la tecnología sería totalmente imposible.

Y es que se debe decir que a mayor tecnología, mayor rendimiento. Desgraciadamente, aún existen las empresas que en ocasiones no saben cómo aumentar un mayor rendimiento del personal en distintas tareas, conseguir llegar a distintos clientes con los mismos recursos humanos e incluso el empleo de algunas herramientas tecnológicas no sabríamos lo que nos llegaría a aportar. Sin la utilización de la tecnología en la empresas llegar a conseguir la excelencia en nuestra compañía sería realmente difícil.

Para muchos resulta difícil después de años de funcionamiento de su empresa ponerse a aprender el manejo de todos aquellos aparatos o herramientas que pueden hacernos la vida más fácil, pero si se hace el esfuerzo adicional para formarse y manejar correctamente un aparato que después nos dejará muchos más beneficios y nos aportará tiempo extra, veremos la implantación de la tecnología en nuestra empresa como una inversión y no como un gasto.

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