La evolución tecnológica en nuestro día a día

TECNOLOGIA
Nuevas Tecnologías

La tecnología no solo ha cambiado nuestra manera de trabajar, también las pequeña cosas de nuestro día a día.

Qué duda cabe que la tecnología ha transformado la vida del hombre contemporáneo. Desde la robótica, las artes, pasando por la vida cotidiana, y hasta la salud se han visto permeadas por la tecnología.

Ésta ha permitido que en muchas áreas se hayan dado largos pasos en beneficio del ser humano, sobre todo en lo que respecta a la salud y, específicamente, a la salud bucal.

En este aspecto, la prevención es una gran aliada en el tratamiento de las enfermedades. Desde niños aprendemos lo que significa la salud bucal a través de una adecuada higiene y la restricción del consumo de alimentos que pueden ser nocivos para de los dientes.

Incluso se aprende cómo cepillarse a través de canciones infantiles en las que dientes, cepillo y crema dental -con sabores, formas y olores amigables- tienen un papel preponderante.

El avance tecnológico no solo ha permitido que el cuidado de la salud bucal sea más preciso y especializado. Mediante la inclusión de diversas herramientas –como los cepillos eléctricos– que nos dan la posibilidad de hacerlo de forma rápida, profesional y sencilla.

Si bien cuando éramos niños usábamos cepillos de dientes estáticos, hoy en día esa realidad ha cambiado. Ahora la tendencia a utilizar cepillos dentales eléctricos, capaces de llegar ahí donde la mano no puede llegar, ha aumentado drásticamente.

Y lo bueno es que esto no implica que sea más caro: los cepillos eléctricos se pueden encontrar en diferentes modelos y con diferentes funciones, por lo que se adaptan a la economía personal de cada uno. En internet existen guías de compra, con opiniones y comparativas, que nos permiten elegir un cepillo eléctrico barato y de buena calidad.

 

Prevenir es querer y querer es cuidar

El cuidado que cada uno le haya dedicado a su salud bucal se verá reflejado, en menor o mayor medida, en la aparición de enfermedades futuras. Es por ello que en familydoctor.org ofrecen una recomendación muy acertada: cuidar bien de la boca y dientes a lo largo de la vida es una forma de prevenir problemas a medida que se envejece.

Las caries de la juventud que son atendidas a tiempo ahorran costosos y dolorosos -pero necesarios- tratamientos para rescatar la vitalidad dental.

Es así como la recomendación esencial del cuidado bucal es visitar al odontólogo al menos una vez al año, cepillarse y usar hilo dental a diario. Con estas sencillas pautas se garantiza la salud de boca y dientes.

Es obvio que el cepillado tiene un lugar protagonista ya que, a través de la eliminación diaria de bacterias, los dientes permanecerán sanos y fuertes durante toda la vida. La primera clave del cepillado es que debe hacerse de forma diaria, según los expertos una vez después de cada comida. Esto es lo que ayuda a eliminar la llamada “placa bacteriana”, restos de alimentos y, además, previene la acumulación de sarro.

Si se pasa por alto la eliminación de todos estos restos, las estructuras dentales se exponen a ser dañadas con el riesgo de contraer caries, sufrir el debilitamiento de las encías, con la posterior pérdida de dientes y muelas, lo que podría acarrear incluso afectación de la autoestima.

Por lo tanto, lo mejor es iniciar una adecuada higiene bucodental desde la más tierna infancia. Así, cuando se es bebé basta con frotar los dientes con una toallita húmeda. Al ir creciendo, el niño puede hacer uso de un cepillo adecuado al tamaño de sus encías y dientes.

La recomendación de los odontólogos es que los niños menores de dos años no deben usar pasta de dientes, para ellos es suficiente la higiene con agua. No obstante, se debe evitar que los pequeños duerman con un biberón de leche entre los labios, ya que esta práctica puede provocar la llamada “caries del biberón”.

Una de las tareas a las que se suele prestar poca atención es la de hacer un correcto cepillado. Para ello, nada mejor que solicitar la asesoría de un odontólogo o higienista dental, y de esta forma conseguir las indicaciones precisas para llevar a cabo este proceso de forma óptima.

 

Instrumentos de prevención

Un adecuado cepillado se lleva a cabo con el instrumento preciso. Para ello es importante saber elegir. El cepillo eléctrico puede ser el más idóneo, dado que es capaz de proporcionar una higiene profunda.

Para elegir el idóneo, hay que tener en cuenta elementos tales como la dureza de las cerdas, el temporizador incorporado y el sensor de presión. Hay algunos que incluso tienen alarma para garantizar un cepillado perfecto.

Cada modelo de cada marcas ofrece características que vale la pena detenerse a analizar. Solo de esta manera se podrá elegir el que mejor convenga de acuerdo a las necesidades de salud y monetarias de cada uno.

To Top