Círculos de calidad: cuando trabajadores y empresa se unen para mejorar

Recursos Humanos

Si estás buscando una herramienta que te ayude a resolver los problemas derivados de la actividad de tu empresa, los círculos de calidad son lo que estabas buscando.

¿Quieres descubrir en qué consisten y cuáles son los beneficios que aportan a tu compañía?

Te contamos todo eso y mucho más en este artículo.

¿Nos acompañas?

¿Qué son los círculos de calidad?

Si vamos a la Wikipedia y buscamos la definición de círculos de calidad, encontramos lo siguiente:

Práctica o técnica utilizada en la gestión de organizaciones en la que un grupo de trabajo voluntario , se reúne para buscar soluciones a problemas detectados en sus respectivas áreas de desempeño laboral, o para mejorar algún aspecto que caracteriza su puesto de trabajo.

A pesar de ser una buena definición, se queda algo corta y obvia algunos aspectos fundamentales, como por ejemplo:

  • Las reuniones se hacen de forma regular (al menos 1 al mes).
  • En los círculos de calidad existe un supervisor.
  • Cuentan con el apoyo de los directivos.

Los círculos de calidad son ideados por Kaoru Ishikawa, y tienen su origen en Japón en los años posteriores a la II Guerra Mundial.

Allí alcanzaron una gran popularidad, debido a las dificultades que atravesaba el país. Para que te hagas una idea, en los años 80 en Japón existían 1 millón de círculos de calidad, que englobaban a casi 10 millones de trabajadores.

Fue en la década de los 70 cuando dieron el salto a Estados Unidos y Europa.

En la actualidad esta herramienta está perdiendo protagonismo, seguramente debido al tipo de trabajador de las nuevas generaciones. Aunque sigue siendo recomendable que las empresas apuesten por ella.

Características de los círculos de calidad

Para conseguir un círculo de calidad que haga honor a su nombre, hay que tener en consideración ciertos aspectos.

Los principales son:

  • Se trata de grupos reducidos de personas. Entre 6 y 10 personas como mucho.
  • En cada círculo existe un supervisor con formación sobre los problemas a tratar.
  • Existe la figura de “líder” aunque no como se conoce comúnmente. Es elegido por los miembros del círculo y puede variar según las necesidades.
  • Los miembros del círculo lo son de forma voluntaria y sus reuniones son periódicas. Esto ya te lo habíamos contado, pero insistimos debido a su importancia.
  • El círculo tiene unos objetivos concretos. No se trata de resolver todos los problemas.
  • Las reuniones no durarán más de lo necesario.
  • En los círculos de calidad nadie manda más que nadie. Las relaciones son entre iguales y no existe dependencia. A esto nos referíamos con que la figura del líder no es la típica.

Eso son los que nosotros consideramos los requisitos indispensables, pero hay más.

Lo único que no debes de perder de vista es que el objetivo final de un círculo de calidad es el de resolver dificultades que afecten a la empresa y la mejora continua a través del trabajo en equipo.

Círculos de calidad: ventajas y desventajas

Como todo en esta vida, los círculos de calidad tienen sus cosas buenas y sus cosas malas.

A continuación, vamos a contarte cuáles son los beneficios e inconvenientes que vas a encontrar si te decides a utilizar esta técnica.

La parte positiva

La primera es la más obvia: gracias a esta herramienta tu marca va a funcionar de una manera más efectiva.

Recuerda que el principal objetivo de los círculos es solucionar los problemas que se presenten y puedan afectar al correcto funcionamiento de la empresa.

Eso siempre será positivo, ¿no?

Además, los círculos se basan en el trabajo en equipo y, como se hace de forma voluntaria, la presión que existe es bastante menor.

Eso hace que los trabajadores mejoren sus capacidades para trabajar en equipo y se refleje más adelante en su manera de trabajar.

Combinando los dos aspectos anteriores, es inevitable que nuestros empleados se vuelvan más productivos.

Y por último, está comprobado que esto funciona y que sus resultados son visibles a corto plazo.

La parte negativa

Por desgracia, a pesar de contar con unos beneficios más que probados y tan interesantes, no debes de perder de vista que, como todo, también tiene su parte negativa.

Los círculos de calidad se basan en que son los trabajadores los que buscan la manera de mejorar su lugar de trabajo. Pero no debes de olvidar que lo hacen de forma voluntaria.

El círculo no será de calidad si los empleados se ven obligados y/o coartados a reunirse.

Otro problema con el que se puede topar un círculo, es un superior inmovilista.

Esto es un problema serio, ya que los círculo no tienen ningún tipo de poder directivo ni de decisión. Allí se aportan solo ideas, pero es cosa de los altos cargos decidir si se llevan a cabo o no.

 

También puede darse el caso de que las soluciones que se aporten, suponga un cambio de organización del trabajo.

A pesar de que pueda ser un cambio a mejor, suelen ser procesos largos y costosos, por lo que habrá que valorar si merece la pena o no.

Si se trata de una empresa que tiene varios departamentos y se crea un círculo de calidad para un área concreta, hay que tener en cuenta si los cambios van a afectar al resto de departamentos.

Y por último, no ha que olvidar que las personas que componen un círculo de calidad pueden ser unos excelentes profesionales en su campo, pero no tan bueno a la hora de saber lo que de verdad necesita la empresa.

Con esto nos referimos a que no todas sus ideas van a ser buenas, así que habrá que habrá que valorarlas una a una, lo que puede ser un proceso largo y costoso.

Las claves para conseguir un círculo de calidad total

Existen ciertos aspectos que puedes hacer para conseguir un círculo de calidad que de verdad llegue a mejorar tu marca.

  • Haz que la atmósfera sea adecuada. Un ambiente favorable consigue que las personas sean más participativas.
  • Consigue el compromiso de las personas adecuadas. Merece la pena intentar que se incorporen los trabajadores con más talento.
  • Convence a los que mandan. Recuerda, si los directivos están en contra, poco podrás hacer.
  • Ten los objetivos claros. No se trata de arreglarlo todo. Es preferible centrarse en solucionar un problema concreto y no abandonarlo hasta que se consiga.
  • Habla a la gente del él. ¡No sois un grupo secreto! Que la gente sepa qué hacéis siempre es positivo. De esta manera, la visión que se tendrá del círculo por parte de los demás trabajadores será más positiva.
  • Mantenlo voluntario. Es la fuerza del círculo, si la gente asiste forzada, no es de calidad.
  • Se paciente. Lo ideal es ir poco a poco, con objetivos reales y poco a poco ir creciendo.
  • Abierto y positivo. Cualquier idea es bien recibida y la crítica no constructiva no tiene lugar.

Si cumples estas pequeñas claves, te asegurarás un auténtico círculo de calidad.

Los círculos de calidad son geniales, ¿qué vas a hacer tú?

Esto es todo lo que queríamos contarte sobre los círculos de calidad.

Ahora te toca a ti, ¿vas a intentar crear un círculo de calidad en tu empresa? ¿En tu trabajo ya existen?

Si has tenido (o tienes) algún tipo de relación con un círculo, sería genial que nos contases tu experiencia en los comentarios.

Y si después de lo que te hemos contado, te has decidido a probarlos, vuelve en un tiempo y cuéntanos qué tal ha ido.

Leeros es uno de nuestros pequeños placeres 🙂

 

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