Qué es la matriz Mckinsey y cómo realizarla para saber cuáles de tus productos son atractivos para el mercado

matriz mckinsey
Economía y Empresa

¿Basarías los ingresos de tu empresa en un solo producto? Quizá pienses que la respuesta a esta pregunta es demasiado obvia, ya que ninguna compañía tiene una sola unidad de negocio. De hecho está bien fabricar varios productos, el problema es que a veces son demasiados y no siempre salen rentables. Esto tendremos que verlo y una herramienta para ello es la matriz McKinsey.

¿Quieres conocer este método y aplicarlo ya? Sigue leyendo y conocerás en qué consiste la matriz McKinsey, como aplicarla y un ejemplo de su cálculo y representación gráfica.

 

👉¿Qué es la matriz McKinsey?

Comenzamos con una definición que tomamos de la Economipedia:

La Matriz de Mckinsey es una herramienta analítica utilizada para evaluar el atractivo relativo de diversos mercados y así poder configurar una cartera de negocios óptima.

Vemos por tanto que la matriz de McKinsey es una guía estratégica. Lo que hacemos con ella es tomar un producto o servicio y estudiar el mercado en el que opera. Entonces analizaremos las condiciones competitivas y otras variables y de esta manera podremos llegar a la conclusión de si es conveniente mantener en el mercado este producto o servicio o bien abandonar.

El nacimiento de la matriz McKinsey fue en la década de 1979 y sus creadores fueron los trabajadores de la consultora internacional McKinsey. Realmente la creación de este modelo es una versión mejorada de la matriz BCG. La consultora McKinseyBCG y lo desarrolló para dar respuesta a uno de sus clientes, General Electric.

El problema de General Electric era que contaba con una cartera de productos muy amplia pero muchos de ellos no eran todo lo rentables que esperaban. Esta empresa conocía la matriz BCG pero querían una herramienta que ofreciera un análisis más completo y fuese a su vez de manejo sencillo.

Fue entonces cuando recurrieron a la consultora McKinsey y ellos crearon el modelo que nos ocupa.

 

👉Explicación de la matriz McKinsey

La matriz McKinsey es una matriz cuadrada con 3 filas y 3 columnas.

En el eje X de la matriz colocamos la variable «posición competitiva» y le damos 3 valores: débil, media y fuerte. Cuanto más nos alejemos del origen mayor es la posición competitiva.

Al analizar la posición competitiva lo que hacemos es valorar la capacidad de nuestro producto de competir contra otros y de esta manera lo clasificamos en uno de los 3 valores antes citados.

En el eje Y o de ordenadas colocamos la variable «atractivo del mercado» y le damos otros 3 valores: bajo, medio y alto. Conforme nos alejamos del origen más atractivo es el producto para el mercado.

Para completar el estudio debemos colocar nuestros productos o servicios en cada uno de los 9 cuadrantes. Los cuadrantes suelen tener 3 colores diferentes y cada uno de esos colores representa una zona.

Zona Invest (crecimiento/invertir): es la zona a la que se da prioridad cuando se destinen nuevos recursos, donde están los productos estrella. Invertir en estos productos hará que tu negocio crezca más rápido.

Zona Protect (equilibrar/inversión selectiva): en esta zona se puede invertir pero antes de hacerlo hay que analizar cada caso. Existen dos estrategias si decides invertir:

  • Invertir solo para mantener la situación que actualmente presenta la empresa.
  • Invertir más cantidad porque observas que existe potencial de crecimiento.

Zona Harvest y Divest (cosecha/liquidación): se aconseja observar a corto plazo los productos que se encuentran en esta zona. En muchas ocasiones lo más beneficioso es no invertir aquí, recoger los beneficios e intentar eliminar el stock. Los productos que se hallan aquí suelen ser los descatalogados.

Vamos a ver a continuación un vídeo con una explicación de esta matriz. Los cuadros amarillos corresponden a la zona invest, los cuadros rosados corresponden a la zona protect y los cuadros verdes corresponden a la zona harvest y divest.

 

 

👉Ejemplo de cómo se hace una Matriz McKinsey con Excel

Veremos un ejemplo práctico de cómo se hace la matriz McKinsey en Excel y para ello nos basamos en un vídeo explicativo.

Los primero que se debe tener en cuenta es el análisis de las unidades de negocio. La idea de esto es detectar cuál es la más competitiva y ver qué estrategia tomamos con ella. Para ello hay que saber lo que cada una ha dado en ventas y además hay que medir dos parámetros más: competitividad y atractividad.

En cuanto al estudio de la competitividad, hay que señalar varios puntos de competitividad y estudiarlos para las principales unidades de negocio. Los factores que se estudian para cada unidad de negocio son los siguientes:

  • Cuota de mercado.
  • Capacidad de producción/importación.
  • Calidad del producto.
  • Capacidad comercial.
  • Valor de la marca.
  • Capacidad financiera.
  • Liderazgo de costos.
  • Flexibilidad.
  • Rentabilidad.
  • Capacidad de innovación o diferenciación.

Pondremos una calificación ponderada a cada uno de estos factores de tal forma que la suma de todos de 100%. Después se puntúa cada unidad de negocio con una calificación del 1 al 10, siendo 1 el factor más débil y 10 el factor más fuerte. Sumamos las calificaciones de los factores anteriores para cada uno de los productos y así tenemos estimada la competitividad.

Pasamos después a evaluar la atractividad, que se hace de la misma manera que la competitividad. Los factores que se analizan dentro de la atractividad son los siguientes:

  • Rentabilidad.
  • Crecimiento de la demanda.
  • Diferenciación del producto.
  • Competencia.
  • Entorno socioeconómico.
  • Desarrollo tecnológico.
  • Proveedores.
  • Infraestructuras.
  • Barreras de entrada.
  • Subvenciones y ayudas.

Te dejamos el vídeo para que consultes todos los detalles.

 

 

👉¿Has utilizado la matriz McKensey para tu negocio?

Seguro que el análisis que acabamos de realizar te resulta de alguna manera familiar porque todas las empresas que fabrican varios productos distintos lo acaban haciendo.

Y es aquí donde nos encontramos de todo: productos que funcionan bien desde el principio, otros a los que les cuesta arrancar pero una vez que lo hacen vale la pena apostar por ellos y un tercer tipo de productos que tuvieron su momento pero en la actualidad dejan de demandarse y conviene deshacerse de ellos.

¿Has aplicado la matriz McKinsey a tus productos o servicios? Si es así, cuéntanos en los comentarios cómo esta herramienta te ayudó a discernir cuáles de tus productos valían la pena y cuáles no.

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