Perder algo de dinero para ganar más después

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Economía y Empresa

La esencia de cualquier inversión, que no gasto, es a cambio de perder temporalmente algo de patrimonio económico, obtener una contraprestación, comúnmente económica, que doble, triplique o que tenga un tanto porcentual muy elevado de retorno. Eso que es aplicable a cualquier inversión, de cualquier índole, obviamente también lo es a las inversiones que realizamos en nuestro negocio, y obviamente también lo son, las inversiones, que dentro de este, nuestro negocio, realizado dentro del area comercial como estrategia para captar clientes.

Si pudiésemos ponernos en el escenario del cuadro ideal, del marco perfecto y del lienzo impoluto hablaríamos de un negocio donde la entrada de clientes es neta, es decir, donde la misma no tiene ningún coste para nosotros, ni requiere de ningún esfuerzo (entiéndase económico, pero también los existen de otra índole de esfuerzos a realizar para captar clientes), pero ese escenario en muy pocas, por no decir nulas ocasiones se da, y si queremos captar cliente, lo lógico es que además de dedicar tiempo y esfuerzo debamos rascarnos como mínimo algo el bolsillo, pero ¿realmente merece la pena?

Responder a la cuestión anteriormente planteada no es fácil, pues no se trata de sí o no, pues obviamente a priori siempre que de ese rascarse el bolsillo, que de ese invertir en pos de lograr clientes se logren clientes será positivo y habrá merecido la pena, pero en caso contrario, en el caso de que la inversión haya sido un fiasco sin resultados, es obvio y notorio que nuestro bolsillo rascado y ahora vacio, nada de positivo augurará.

Entonces, ¿cómo debemos hacerlo? A ver, a priori, cualquier acción comercial medianamente con sentido, bien planteada, planificada y ejecutada es positiva, pues por poco que hagamos algún retorno tendrá, y si bien igual, la respuesta y el retorno no es inmediato y directo, indirectamente estamos generando un caldo de cultivo comercial y de dar a conocer nuestro negocio, que a corto o medio plazo nos puede dar sus frutos, pero obviamente todo esto tiene que se sentido.

Dicho eso, podríamos entrar a plantearnos que tipos de estrategia comercial nos conviene, yo siempre digo que lo que nos conviene es un mix de ellas, pero atención, ¡sepamos mezclar! Dicho de otro modo, acciones comerciales a realizar, las habrá y muchas, pero no todas serán apropiadas a nuestro, perfil, necesidades o capacidad.

Anuncios en televisión, en radio, prensa, Internet, aplicaciones, catálogos descuentos comerciales, y un largo etcétera a nuestra disposición con el único objetivo de captar la atención de nuestro cliente objetivo y que se acerque a nosotros y que nos compre, pero como decía, todo este largo listado de acciones tiene que estar bien planteado.

¿Qué beneficios por ejemplo puede traernos poner todos los “huevos en la misma cesta” y gastar todo nuestro presupuesto en un carísimo anuncio televisivo y luego no poder repartir ni panfletos? Normalmente poco sin duda, aunque como es obvio todo dependerá de la respuesta de ese anuncio. Pero al respecto sin duda lo más común es que el anuncio pase y en el mejor de los casos su efecto tenga unos días, puede que intensos, sí, pero pocos días, y ¿luego qué? Entonces ¿qué hacemos? De ello derívala imperiosa necesidad de que nuestra presencia comercial sea más que ocasional, sostenida en el tiempo y sujeta a una estrategia como se decía, bien planeada y planificada.

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