Escucha activa: una nueva forma de comunicarte con lo demás que lo cambia todo a mejor

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Recursos Humanos

Estamos seguros que en más de una ocasión, mientras alguien te contaba algo, has puesto tu cerebro en “modo automático” y mientras te hablaba, estabas pensando en cualquier otro tema. Es algo que todos hemos hecho y, mientras no se convierta en costumbre, tampoco es algo que deba preocuparte en exceso… Aunque mejor si no haces algo así.

¿Por qué te contamos esto? Porque por ese motivo se creó lo que se conoce como escucha activa. Una forma de interaccionar con cualquier persona que tiene unas ventajas increíbles.

¿Quieres saber más sobre este concepto? ¿Cuáles son esos beneficios de los que hablamos? ¿Puedes implementarla en tu empresa? ¿Quieres profundizar más en este tema? Entonces te recomendamos que sigas leyendo.

Y mejor si es una lectura activa. 😉

 

¿Qué es la escucha activa?

Como solemos hacer en casi todos nuestros posts, lo primero que hacemos es fijarnos en la explicación de un tercero del concepto que tratamos. Y en esta ocasión, hemos optado por la definición de escucha activa de la Wikipedia:

La escucha activa es una técnica y estrategia específica de la comunicación humana. Basada en el trabajo de Carl Rogers,​ es utilizada en campos como la enfermería,​ la psicoterapia y la resolución de conflictos. En 2002, Rost la definió como «un término genérico para definir una serie de comportamientos y actitudes que preparan al receptor a escuchar, a concentrarse en la persona que habla y a proporcionar respuestas (feedback)».

O dicho con otras palabras, y utilizando unas pocas de las que usó Rost en 2002, podemos definir la escucha activa como todo lo que hace una persona para comprender lo que otra le están contando y que sus respuestas sean lo más constructivas posibles.

Ventajas de la escucha activa para tu empresa

Esta forma de escuchar tiene unos beneficios increíbles para cualquier negocio y, lo mejor de todo, es que se benefician tanto los empleados como los jefes:

Al final, el éxito de un negocio se basa en que la comunicación entre sus distintas áreas y/o empleados sea lo más fuerte posible. Recuerda, la comunicación interna te hace ganar dinero pero todo empieza por saber escuchar.

 

Cómo empezar a practicar escucha activa

Vaya, esto de la escucha activa suena muy bien, ¿verdad? Desde luego merece la pena que en tu empresa, todo el mundo empezase a escuchar de esta manera.

Por suerte, es algo que todas las personas pueden lograr. Eso sí, quizás tienes que cambiar algunos “vicios”.

 

1. Concentración

Es la base en la que se sustenta la escucha activa. Tienes que dejar tu mente en blanco, concentrar todos tus sentidos en la persona que te está hablado y olvidarte de:

  • La reuniones que tengas programadas.
  • El proyecto que tienes que presentar en público.
  • La charla que debes dar a los nuevos empleados.
  • Etc.

Solo sois tú y el locutor… Nada más importa.

 

2. Cero dudas

Si recuerdas la definición de Rost, esto se trata de proporcionar respuestas y, para que sean válidas, es muy importante que te quede claro de qué te están hablando.

Por eso resulta vital el que preguntes si tienes dudas y que te aclaren conceptos que no entiendes. Solo así, tu feedback puede ser de calidad.

 

3. Esto no va sobre ti

Puede sonar duro dicho así, pero es la realidad.

¿A qué nos referimos? A que no te hagas el dueño de la conversación ni le des la vuelta y acabes hablando de tu experiencia o problemas. Es decir, que evites expresiones como:

  • A mi también me pasó eso.
  • Yo en tu lugar haría esto o lo otro.
  • Yo creo que lo mejor es…
  • Y demás de ese estilo.

Recuerda, esto se llama escucha activa, no charla activa. Tu papel principal es ser oyente.

 

4. Prepara tu mente

Al igual que preparas tu cuerpo calentando antes de hacer ejercicio, tienes que “calentar” tu cerebro antes de empezar con la escucha activa.

¿Cómo se hace algo así? Intentando relajar tu mente respirando de forma profunda y pausada y borrando cualquier idea preconcebida que tengas sobre el tema o persona a la que escuchas.

Y no te preocupes si al principio te cuesta. Con el tiempo, verás como acabas calentando en un periquete. 😉

 

5. Demuestra que estás ahí

La gente no suele estar preparada para ser escuchada de forma activa, por lo que es importante que lo demuestres. Para eso, existen distintas técnicas que puedes utilizar como:

  • Utilizar ciertas palabras: usar expresiones como “te entiendo”, “claro” o “veo lo que me quieres decir” demuestran a la otra persona que estas atento.
  • El lenguaje corporal: tu cuerpo también manda mensajes, así que no te olvides de orientarlo hacia quien te habla y anímale a que siga con gestos si hace falta.

Con esos simples “trucos”, la persona sentirá que esta siendo escuchada de verdad.

 

Dinámicas de escucha activa: el autobús.

Las dinámicas grupales de escucha activa son geniales para hacer ver a todo el mundo como algo que parece tan sencillo, puede no serlo. Si te interesa el tema, en Internet hay cientos de ellas pero nosotros queremos contarte una muy sencilla de hacer y que resulta excelente como punto de partida: el autobús.

Para ello, lo único que necesitas es un grupo de personas a las que contar la siguiente historia:

“Piensa por un momento que conduces un autobús vació. Al hacer la primera parada, se suben 10 personas. Al llegar a la segunda, bajan tres y suben siete. En la siguiente, no se baja nadie pero suben dos más”

Así puedes seguir el tiempo que quieras hasta que para terminar, haces la siguiente pregunta: “¿cuál es el número de calzado que utiliza el conductor?”.

Lo normal es que empiecen a decir que es imposible saber algo así pero créenos, la respuesta está en el enunciado… Repite la historia las veces que hagan falta hasta que todo el mundo se de cuenta.

A todo esto, ¿sabes la respuesta tú? Por si te hemos pillado algo despistado, el truco está en la primera frase… ¡Exacto! Tú eres el conductor (o conductora) del bus e imaginamos que sabes qué pie calzas, ¿no? 😉

 

Escucha activa, esa sutil pero vital diferencia

Esto es todo lo que teníamos para contarte sobre la escucha activa. Como has leído, se trata de una herramienta que puede marcar la diferencia entre una empresa que funcione de forma correcta y otra que fracase.

Pero basta de hablar nosotros, ahora queremos “escucharte” a ti. Nos encantaría que nos contases qué te ha parecido, si ya la conocías o si en tu empresa se valora esta técnica.

Y por supuesto, si conoces otras dinámicas que ayuden a fomentarla, sería genial que las compartieses con nosotros y el resto de usuarios. Para hacerlo, solo tienes que dejarnos un comentario un poco más abajo de estas líneas.

¡Prometemos leerlo de forma activa! 😉

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