Ciclo de vida de un producto, o cómo predecir lo que ocurrirá con este en el futuro

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Productos y Servicios

¿Vas a lanzar al mercado tu gran idea por fin? ¡Eso es genial! E imaginamos que querrás saber todo lo que ocurrirá a continuación, ¿no?

No es que seamos brujos y tengamos una bola de cristal para ver el futuro, pero sí que existe una herramienta llamada ciclo de vida de un producto con la que sabrás, más o menos, todo lo que ocurrirá.

Vale que no será una predicción exacta, pero sí que da información súper útil con la que podrás adelantar acontecimientos. Eso es casi ver el futuro. 😉

Y también te contaremos cómo conseguir que tus productos duren más tiempo en el mercado, ¿qué más se puede pedir?

Por nosotros, que sigas leyendo.

 

¿Qué es el ciclo de vida de un producto?

La primera vez que se habló del ciclo de vida de un producto fue en 1965, en un artículo de la revista Harvard Business Review “Exploit the Product Life Cycle”, escrito por Theodore Levitt.

Y al igual que hemos hecho en otras ocasiones, veamos primero cómo define la Wikipedia este concepto:

El ciclo de vida del producto (a veces, CVP, también PCC) es la evolución de las ventas de un artículo durante el tiempo que permanece en el mercado.

Algo escasa quizás, ¿no?

Entrando más en profundidad, podríamos decir que se trata de una herramienta de marketing que ayuda a una empresa a ver la evolución que tiene su producto desde el momento en que se lanza al mercado, hasta que desaparece de este.

Este se divide en 4 etapas gracias a las cuales serás capaz de analizar todo lo que ocurre en ese periodo. Hablaremos de estos 4 estados más adelante, pero como adelanto, te dejamos el siguiente vídeo.

 

Las 4 etapas del ciclo de vida de un producto

Una vez que ya conoces en qué consiste, llega el momento de ver esos 4 momentos por los que, si haces bien tu trabajo, pasará todo lo que vendes.

 

1. Fase de introducción o lanzamiento

La primera de ellas no podía ser otra que el momento en que pones en el mercado tu producto o servicio.

Suele ser la fase más dura, ya que son muchos los que no logran pasar de ella. El motivo principal son sus caraterísticas:

  • Pocas ventas: al ser un recién llegado, nadie sabe qué es lo que vendes y por lo tanto, vendes poco.
  • Inversión alta: para darte a conocer, debes gastar dinero en publicidad y en todo lo necesario para la creación del producto.
  • Puesta a punto: cuando empiezas, todo es más complicado y surgen problemas de forma constante.
  • Entrar en el mercado: algo que siempre es complicado. Mucho más si acabas de llegar.

Todos esos puntos hacen que, en esta etapa, los beneficios sean casi nulos. Y para colmo de males, la única forma de revertir la situación es invirtiendo mucho.

Para asegurar el éxito en esta fase, es imprescindible haber realizado una buena investigación del mercado.

 

2. Fase de crecimiento

Si el producto sobrevive a la etapa anterior, significa que ha encontrado su hueco en el mercado, por lo que existe una demanda que hay que satisfacer. Ocurre lo siguiente:

  • Aumento de ventas: has llegado a un número importante de personas y alcanzas una cuota de mercado notable.
  • Destacas en tu mercado: empiezas a posicionarte como referente.
  • Primeros competidores: llamar la atención es lo que tiene… ya no estás solo en tu sector.
  • Morir de éxito: cabe la posibilidad de que crezcas tan rápido, que no sepas gestionarlo y acabes fracasando.

Lo importante en este etapa es lo siguiente: todo los beneficios deben ser reinvertidos. Es la única manera de asegurarte pasar a la siguiente etapa.

 

3. Fase de madurez

La que para muchos es la mejor parte de este viaje. De hecho, todos los esfuerzos se dirigen a alcanzar esta etapa.

¿Por qué? Porque en ella tu producto tiene las siguientes características:

  • Mayor número de ventas: aquí es donde más gente comprará tu producto o servicio.
  • Mayores márgenes de beneficiono solo porque vendes más que nunca, sino porque eres capaz de fabricar mucho más y de manera más eficiente.
  • Ya eres un referente en tu sector: ¡por fin! No eres una marca más. Eres el que marca el rumbo de tu parcela y lo normal, es que el resto te sigan.

Pero claro, no es oro todo lo que reluce y en esta etapa también hay aspecto no tan positivos. Como por ejemplo:

  • Mucha más competencia: algo que va de la mano con el éxito. Todo el mundo empezará a copiarte y cada día tendrás más gente contra la que luchar.
  • Empieza la baja de precios: inevitable si el mercado se empieza a saturar con competidores. Ya no puedes vender por el mismo precio que antes y comienza la competición de precios bajos.

Es muy importante intentar alargar al máximo esta etapa. No te preocupes, te damos unos consejos más adelante.

 

4. Fase de declive

Última etapa que atravesará tu producto antes de desaparecer.

El número de ventas comienza a bajar de forma drástica y tu producto deja de ser rentable. Esto suele ocurrir por los siguientes motivos:

  • Falta de actualización: no lo has modificado desde su lanzamiento.
  • Mercado obsoleto: por mucho que quieras, es inevitable que en algún momento, aparezca algo que haga que tu producto quede anticuado.
  • Cambio de necesidades de tus compradores: lo que antes era indispensable para su día a día, de pronto deja de serlo.

Esta última fase puede resultar la más peligrosa si no se gestiona bien. El motivo es que tus productos la pasarán sí o sí, por lo que entra en juego cómo la gestiones.

Porque si no eres consciente que has entrado en ella, estarás dedicando tiempo y dinero en algo que ya no tiene solución.

Pero por otro lado, si te adelantas a ella acortarás la fase de madurez y, como hemos visto, es la mejor etapa de tus productos.

 

¿Qué puedes hacer para alargar el ciclo de vida de tus productos?

Partiendo de la base de que tus productos no son imperecederos, sí que existen ciertas técnicas que ayudan a que vivan (y por tanto sean rentables) durante más tiempo.

 

1. Relanzar

La más arriesgada de todas, ya que en algunos casos supone casi hacer un producto nuevo, con todos los riesgos y gastos que conlleva.

El mejor ejemplo de esta técnica, y de lo mal que puede salir, es cuando Coca-Cola cambió su fórmula. A sus clientes no les gustó el nuevo sabor y tuvo que volver al clásico, por lo que toda su inversión no sirvió para nada

 

2. Actualizar

Muy parecido al relanzamiento, solo que aquí lo que se hace es modernizar un producto que ya existe.

Esta técnica es muy utilizada por los fabricantes de smartphones. Por ejemplo, cada nueva versión del iPhone o del Samsgung Galaxy.

En este caso, la vida no se alargará tanto pero sus riesgos y costes son menores.

 

3. Estirar la fase de madurez.

Aquí se trata de hacer que tus clientes usen durante más tiempo tu producto.

Por ejemplo, si vendes bolsas de té, hacer una modalidad para agua fría y que así lo sigan consumiendo en verano.

Una buena idea es crear hábitos de consumo para así, lograr que las personas utilicen tus productos casi de forma diaria. Eso te garantiza una etapa de madurez larga.

 

¿En qué etapa se encuentra ahora mismo?

Ahora que conoces qué es el ciclo de vida de un producto, la pregunta no podría ser otra: ¿en qué momento está el tuyo?

Aunque también nos gustaría saber si has aplicado alguna de las técnicas que te hemos comentado o si conoces otras.

¿Nos lo cuentas en los comentarios? 😉

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