Reunificar deudas, una opción interesante para conseguir liquidez que tiene algunos peligros

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Instrumentos Financieros

¿Las deudas se te acumulan y cada vez que te cuesta mas hacerles frente? ¿Te imaginas poder pagarlas en una sola cuota, y que encima fuese más baja que la suma de todas ellas? No es algo tan descabellado… De hecho existe y se llama reunificar deudas.

¿Te has quedado sin palabras? ¿Quieres descubrir cómo funciona algo así? Entonces lo tienes muy fácil, porque solo tienes que seguir leyendo para descubrir todos sus secretos.

¡Empezamos!

 

¿En qué consiste reunificar las deudas?

Tal y como su propio nombre indica, se trata de juntar todas tus deudas y crear una única obligación con la que pagar todas a la vez. ¿Y algo así puede interesar a alguien? Claro que sí, porque la “gracia” está en que te quedas solo con una y además, es más baja que si sumases todas tus deudas.

Te lo mostramos con un ejemplo muy simplificado pero que ayuda a entender mejor en qué consiste esta opción.

Inma y José son una pareja que lleva años pagando sus préstamos sin ningún problema, o al menos lo eran hasta que estalló la burbuja económica. Debido a ello, y a pesar de pedir un aumento de sueldo a sus jefes, cada día les cuesta más hacer frente a todas sus deudas:

  • 500 euros de hipoteca por la casa.
  • 250 euros del coche.
  • 100 euros que pidieron para sus últimas vacaciones.

Es decir que en total, solo en préstamos, todos los meses pagan 850 euros (a lo que hay que sumar las facturas de la luz, del agua, teléfono, internet, etc…). La situación es insostenible.

Y como no pueden esperar a que las deudas prescribran, ni tienen tiempo para llevar a cabo ninguna de las mejores ideas para conseguir un dinero extra, deciden hablar con su entidad bancaria para reunificar las deudas.

De esta manera, han pasado a pagar todos los meses “solo” 500 euros por sus préstamos y su situación económica ya no es tan asfixiante.

Aunque como te mostramos a continuación, no es oro todo lo que reluce.

 

Ventajas y desventajas de la reunificación de deudas

Somos conscientes que, según el ejemplo que te hemos puesto, se trata de una herramienta estupenda y que solo tiene aspectos positivos. No cabe duda de que se trata de una opción con unas ventajas muy interesantes aunque, como todo en esta vida, también tiene un lado negativo que puede convertirlo en toda una pesadilla.

Para que a ti no te pase eso, te contamos sus ventajas e inconvenientes.

 

1. Ventajas

  • Todo es más simple: porque solo tienes que estar atento a una sola cuota, en vez de a varias que se cobran cada una en un día distinto.
  • Pagas menos: en lo que mes a mes se refiere, ya que la cuota es más baja.
  • Tipo de interés más bajo: en caso de aportar un aval hipotecario.

 

2 Desventajas

  • Pagas más: como pagas menos cada mes, el tiempo que dura el préstamos se extiende por lo que al final, acabas pagando más.
  • Tiene gastos extras: hay que contar con un notario, impuestos, registros, etc. En definitiva, hay que mover más papeles y eso siempre conlleva un gasto.

 

¿Cuáles son los requisitos para poder reunificar las deudas?

Esta pregunta es complicada de contestar, ya que cada entidad puede tener sus propios criterios para elegir si concede o no la reunificación de deudas a sus clientes. Aunque sí que existen condiciones más o menos comunes:

  • Todo o nada: lo normal es que te exijan reunificar todas tus deudas, y no te permitan elegir solo unas pocas.
  • En caso de hipoteca: esto depende de cada entidad pero, de forma general, el nuevo préstamo no puede exceder el 80% del valor de la casa.

Esas son las condiciones más comunes que encontrarás, pero eso no significan que sean obligatorias. Si quieres conocerlas bien, lo mejor es que acudas a la página web de tu entidad bancaria y busques la información referente a este tema.

Además, en muchos casos disponen de un simulador de reunificación de deudas, por lo que podrás saber si te merece la pena o no.

 

Tipos de reunificación que existen

A pesar de que en muchos sitios solo distinguen dos tipos (con hipoteca o sin hipoteca), a nosotros nos parece una forma demasiado simple de clasificar un producto mucho más complejo.

De hecho, hemos sido capaces de contar4 tipos de reunificación de deudas que puedes contratar en función de tu situación.

 

1. Reunificar deudas con hipoteca

En caso de disponer de una vivienda, tienes la opción de usarla como aval para la reunificación de tus deudas.  Entre sus ventajas, destaca que uno de los métodos favoritos de las entidades bancarias, lo que se traduce en que todo el papeleo se gestiona de una manera mucho más ágil y rápida.

“Pero, ¿puedo recurrir a este sistema si todavía estoy pagando la hipoteca de mi casa?”. Esa es una buena pregunta.

Aunque en principio la respuesta es que sí, todo depende de las condiciones que exija tu banco o caja. Desde luego, no cabe duda que con una vivienda libre de cargas las posibilidades de que te acepten la reunificación de deudas es mucho más sencilla.

Pero eso no significa que, en caso de estar hipotecada, no vayan a concedértela. Todo depende de la política de cada entidad aunque, como te hemos dicho antes, el préstamo excede del 80% del valor de tu vivienda, tus posibilidades se reducen de forma considerable.

Eso sí ten en cuenta que, si optas por este método, estarás rehipotecando tu casa por lo que, en caso de no poder hacer frente a los pagos, el banco puede quedarse con ella y tú verte en la calle.

Es algo que no tiene que pasar, pero es importante que lo sepas. 😉

 

2. Reunificar deudas sin hipoteca

También conocido como reunificar deudas sin vivienda, como su propio nombre indica, es cuando lo pides y no tienes una casa que poner como aval.

¿Significa eso que el banco se fía de ti y de tu liquidez? Pues va a ser que no…

Lo normal en estos casos, es que la entidad bancaria te conceda un préstamo personal de una cantidad suficiente para pagar todas tus deudas en una sola cuota y, a modo de garantía, pongas tus bienes.

Además, lo normal es que el banco:

  • Haga un estudio sobre tu economía.
  • Quiera saber cuánto cobras.
  • Te pida que declares tus gastos fijos.
  • Etc.

En definitiva, te hará un estudio para saber si eres una persona con capacidad de devolver la nueva deuda que vas a contraer y, en caso de dar positivo, todo el proceso se pondrá en marcha.

Por último, lo normal es que solo se conceda en casos donde las cantidades de dinero que se manejan no son muy elevadas.

 

3. Reunificar deudas con ASNEF

La Asociación Nacional  de Establecimientos Financieros (ASNEF por sus siglas) es una asociación de empresas relacionadas con los productos financieros de créditos.

Dicho así puede parecer información poco relevante para ti, aunque no es así del todo, ya que la ASNEF cuenta con un fichero en el que se incluyen todas las personas que no están al día con el pago de sus deudas.

¿Eso qué significa? Que si tu nombre está en él, lo más probable es que las cajas y bancos ni se planteen reunificar tus deudas.

¿Quiere decir eso que no puedes hacerlo? No. Existen otras entidades que están dispuestas a conceder préstamos a las personas que quieres pagar sus deudas en una sola cuota aunque estén dentro del fichero pero, como podrás imaginar, las condiciones que exigen son más duras.

Ojalá que nunca te veas en este caso pero, si no queda más remedio, nuestro consejo es que te informes muy bien y que leas de forma concienzuda el contrato que firmes con una empresa de capital privado.

Ten en cuenta que este tipo de empresas no se rigen por lo que marca el Banco de España, así que solo debes acudir a ellas como última opción.

 

4. Reunificar deudas sin hipoteca y sin aval

En caso de que no puedas (o no quieras) rehipotecar tu casa y no dispongas de nadie que te avale, el poder reunificar tus deudas se complica bastante… Pero sigue siendo posible.

El proceso es calcado al de la reunificación sin hipoteca que te contamos antes pero, como imaginarás, el estudio que te harán será más concienzudo y lo normal es que solo te la concedan si se trata de poco dinero.

Por supuesto, tendrás que demostrar que tu economía es más que sólida, que tienes ahorros suficientes e incluso que dispones de bienes (como un coche u otros objetos de valor) para hacer frente.

Y no te extrañes si te piden un mechón de unicornio. 😉

 

Preguntas frecuentes sobre reunificar deudas

¿Necesitas un descanso para asimilar tanta información? Este es un buen momento para coger aire, pero no te pongas muy cómodo que todavía nos quedan aspectos que contarte. En concreto, vamos a responder a las preguntas más comunes que la gente se hace sobre este tema.

 

1. ¿Qué puedes hacer si no consigues reunificar tus deudas?

Ya sea porque la entidad bancaria no da luz verde, o porque no te acaba de convencer esta herramienta, tienes a tu disposición otras alternativas para que tu economía esté menos ahogada:

  • Ampliar el plazo: esta opción tiene un efecto casi idéntico al de reunificar las deudas, ya que consiste en negociar con tu banco o caja para disponer de más tiempo para devolver el préstamo, lo que reduce la cuota pero aumenta los intereses.
  • Pedir un periodo de carencia: consiste en que, durante un periodo determinado, las cuotas se reducen (o incluso desaparecen) a cambio de pagar en total.
  • Disminuir la deuda con ahorros: si tienes un dinero apartado, puedes usarlo para pagar parte de la deuda y así reducir la cantidad de cada mes. Aunque mucho, ojo porque algunas entidades cobran por hacer algo así.
  • Organizar tu dinero: coge papel y bolígrafo y apunta todos tus ingresos y todos los gastos que tienes cada mes. Así serás capaz de identificar gastos innecesarios que eliminar y mejorar tu economía.
  • Negociar las condiciones: intentar conseguir unas mejores condiciones es algo que siempre debes intentar. Ten en cuenta que, la entidad que te presta el dinero, prefiere que le puedas pagar antes que dejar de recibir ingresos.

Como ves, el mundo no se acaba si no reunificas tus deudas.

 

2. ¿Qué ocurre si quieres unificar deudas de distintas entidades?

Desde luego, puedes intentar que todas se pongan de acuerdo y juntes tus deudas en una sola pero, como imaginarás, es algo bastante complicado que ocurra. Por eso, nuestro consejo es que pidas una ampliación de capital con el banco o caja que tengas la deuda más grande y con esta, pagar el resto de obligaciones más pequeñas.

Aunque si tienes mucho interés en la primera opción, siempre puedes contratar una agencia negociadora para que intente llegar a un acuerdo con las distintas entidades.

 

3. ¿Qué debes tener en cuenta a la hora de reunificar deudas?

Si has decidido que este es el producto que necesitas, antes de contratarlo debes tener en cuenta los siguientes puntos:

  • Lo ideal es recurrir a la unificación de deudas antes de verte con “el agua al cuello”.
  • Opta siempre que puedas por una entidad oficial y que esté registrada (evita los prestamistas).
  • Consulta a varias y quédate siempre con la que mejores condiciones te ofrece.
  • Lee de forma atenta el contrato para conocer las condiciones, comisiones, etc.

Y por supuesto, una vez que la reunificación esté hecha, revisa y elimina gastos inútiles para no verte otra vez en esta situación.

 

Reunificar deudas, una opción muy interesante

Hasta aquí todo lo que queríamos contarte acerca de reunificar las deudas. Esta claro que se trata de algo poco conocido pero, como ves, es una herramienta que bien usada tiene grandes beneficios.

Y ahora te preguntamos, ¿conocías esta técnica? ¿Alguna vez la has utilizado? ¿Crees que una buena o mala idea? Puedes responder a estas preguntas y contarnos tu opinión sobre el tema en los comentarios de más abajo.

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